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miércoles, 14 de noviembre de 2012
martes, 3 de julio de 2012
lunes, 2 de julio de 2012
miércoles, 16 de noviembre de 2011
HABLA DON ARTURO

ESpaña discutida y discutible
Me llamó la atención el otro día, viendo un telediario, que en ningún momento de la información referida a un partido internacional de fútbol se mencionara la palabra España. El reportaje incluía una entradilla de la presentadora del informativo y otra de un redactor de deportes. Sumaba el asunto, entre pitos y flautas, unos tres minutos de información. Y ni una sola vez, en todo ese tiempo, pronunció nadie las palabras selección nacional o selección española. Todo el tiempo se habló de la Roja. Un nombre o apodo afectuoso, éste, que por otra parte me parece bien. Simpático, incluso. En principio. El problema es que, en este país fértil en cantamañanas -como dijo alguien, una ardilla podría recorrerlo saltando de tonto en tonto-, hasta lo simpático somos capaces de convertirlo en empachoso y desagradable, a causa de nuestra singular capacidad para combinar gregarismo y estupidez. Eso, naturalmente, en el mejor de los casos. En el otro, que ya entra en el terreno de la intención deliberada, estaría de por medio nuestra proverbial, probada, histórica, esquinadísima mala fe. Lo cierto es que sobre el uso y abuso de la expresión la Roja no tengo opinión formada. Ignoro si se trata de simple contagio mediático -se pone de moda una idiotez y todos nos abalanzamos entusiasmados sobre ella, olvidando cualquier alternativa-, o de instrucciones recibidas por los asalariados correspondientes -en su momento lo fui, y sé lo que digo- para que, en materia de fútbol, las palabras nacional y España, tan equívocas y molestas, se utilicen lo menos posible. No vayamos a irritar a alguien, por Dios. No contaminemos el sano deporte con conceptos discutidos y discutibles.
Pensaba en eso también, en conceptos discutidos y discutibles, hace unas semanas, cuando el rescate por tropas especiales españolas de una rehén francesa en poder de piratas somalíes. Quizá ésta sea la primera noticia que tienen algunos de ustedes del asunto; y no me extrañaría, porque en su momento el acomplejado ministerio de Defensa español hizo cuanto pudo por ponerle sordina. No por natural modestia castrense -la operación fue profesional e impecable- sino porque hubo una peligrosa situación de combate en la que varios somalíes resultaron heridos. Cosa, por otra parte, lógica cuando hay tiros. Pero claro. Según la doctrina oficial española, disparar contra africanos subsaharianos de color oscuro, o como carajo se diga, por muy piratas armados que sean, en lugar de afearles su conducta y apelar a sus nobles sentimientos humanitarios, es un acto reprobable de fuerza bruta, propio del más repugnante militarismo. Así que la instrucción para tratar el incidente con la prensa fue perfil bajo, información mínima y cuanto menos se sepa, mejor. No vayamos a liarla. Y de esa forma, una acción que de haber sido realizada por los gringos o los franceses habría abierto telediarios, aquí pasó casi inadvertida. O sin casi. No fueran a llamarnos fascistas.
Calculen ustedes mismos: océano Índico, anocheciendo, mala mar, esquife con piratas, mujer cuyo marido acaba de ser asesinado, y a la que llevan a tierra para cantarle bonitas coplas africanas típicas de allí. Y en eso, lancha neumática que llega con fuerzas especiales españolas. Tatatachán. Los malos se lían a tiros. Bang, bang, bang. Por parte de los buenos, tiroteo de precisión, impecable. Más bang. Vuelca el esquife, rehén cae al agua. Chof. Dos piratas con Kalashnikovs apuntándole a la pobre señora. Fuego de los buenos que neutraliza a los malos. Señora que se hunde en el mar. Capitán de fuerzas especiales que se tira al agua con veinte kilos de equipo de combate encima, casco, pistola, radio y dos cojones, y salva a la prójima. Éxito absoluto, beso de la rehén al capitán, final de película. Y entonces, en vez de difundir el episodio, enorgulleciéndose de que en 45 segundos un grupo de infantes de marina españoles haya resuelto tan difícil situación, con algún pirata herido pero sin dar matarile a nadie, la ministra de Defensa y quienes le llevan el botijo deciden perfil bajo y poco ruido. No vayan a criticarnos, dicen, que les disparemos a negros famélicos y tal. Nosotros que los queremos tanto. Y una vez más, como de costumbre, se nos llena de cagadas de rata el arroz de la paella.
Ahora imaginen ustedes, en el telediario y los periódicos que recogieron la noticia del incidente camuflada entre otras, de pasada y por encima, cuáles habrían sido los titulares si ese día hubiera ganado la Roja un partido de fútbol. El delirio, las banderas, los canutazos alcachofa en mano, la sonrisa feliz de los presentadores. Los rostros sudorosos y triunfales, en primer plano, de los héroes de la jornada.
Me llamó la atención el otro día, viendo un telediario, que en ningún momento de la información referida a un partido internacional de fútbol se mencionara la palabra España. El reportaje incluía una entradilla de la presentadora del informativo y otra de un redactor de deportes. Sumaba el asunto, entre pitos y flautas, unos tres minutos de información. Y ni una sola vez, en todo ese tiempo, pronunció nadie las palabras selección nacional o selección española. Todo el tiempo se habló de la Roja. Un nombre o apodo afectuoso, éste, que por otra parte me parece bien. Simpático, incluso. En principio. El problema es que, en este país fértil en cantamañanas -como dijo alguien, una ardilla podría recorrerlo saltando de tonto en tonto-, hasta lo simpático somos capaces de convertirlo en empachoso y desagradable, a causa de nuestra singular capacidad para combinar gregarismo y estupidez. Eso, naturalmente, en el mejor de los casos. En el otro, que ya entra en el terreno de la intención deliberada, estaría de por medio nuestra proverbial, probada, histórica, esquinadísima mala fe. Lo cierto es que sobre el uso y abuso de la expresión la Roja no tengo opinión formada. Ignoro si se trata de simple contagio mediático -se pone de moda una idiotez y todos nos abalanzamos entusiasmados sobre ella, olvidando cualquier alternativa-, o de instrucciones recibidas por los asalariados correspondientes -en su momento lo fui, y sé lo que digo- para que, en materia de fútbol, las palabras nacional y España, tan equívocas y molestas, se utilicen lo menos posible. No vayamos a irritar a alguien, por Dios. No contaminemos el sano deporte con conceptos discutidos y discutibles.
Pensaba en eso también, en conceptos discutidos y discutibles, hace unas semanas, cuando el rescate por tropas especiales españolas de una rehén francesa en poder de piratas somalíes. Quizá ésta sea la primera noticia que tienen algunos de ustedes del asunto; y no me extrañaría, porque en su momento el acomplejado ministerio de Defensa español hizo cuanto pudo por ponerle sordina. No por natural modestia castrense -la operación fue profesional e impecable- sino porque hubo una peligrosa situación de combate en la que varios somalíes resultaron heridos. Cosa, por otra parte, lógica cuando hay tiros. Pero claro. Según la doctrina oficial española, disparar contra africanos subsaharianos de color oscuro, o como carajo se diga, por muy piratas armados que sean, en lugar de afearles su conducta y apelar a sus nobles sentimientos humanitarios, es un acto reprobable de fuerza bruta, propio del más repugnante militarismo. Así que la instrucción para tratar el incidente con la prensa fue perfil bajo, información mínima y cuanto menos se sepa, mejor. No vayamos a liarla. Y de esa forma, una acción que de haber sido realizada por los gringos o los franceses habría abierto telediarios, aquí pasó casi inadvertida. O sin casi. No fueran a llamarnos fascistas.
Calculen ustedes mismos: océano Índico, anocheciendo, mala mar, esquife con piratas, mujer cuyo marido acaba de ser asesinado, y a la que llevan a tierra para cantarle bonitas coplas africanas típicas de allí. Y en eso, lancha neumática que llega con fuerzas especiales españolas. Tatatachán. Los malos se lían a tiros. Bang, bang, bang. Por parte de los buenos, tiroteo de precisión, impecable. Más bang. Vuelca el esquife, rehén cae al agua. Chof. Dos piratas con Kalashnikovs apuntándole a la pobre señora. Fuego de los buenos que neutraliza a los malos. Señora que se hunde en el mar. Capitán de fuerzas especiales que se tira al agua con veinte kilos de equipo de combate encima, casco, pistola, radio y dos cojones, y salva a la prójima. Éxito absoluto, beso de la rehén al capitán, final de película. Y entonces, en vez de difundir el episodio, enorgulleciéndose de que en 45 segundos un grupo de infantes de marina españoles haya resuelto tan difícil situación, con algún pirata herido pero sin dar matarile a nadie, la ministra de Defensa y quienes le llevan el botijo deciden perfil bajo y poco ruido. No vayan a criticarnos, dicen, que les disparemos a negros famélicos y tal. Nosotros que los queremos tanto. Y una vez más, como de costumbre, se nos llena de cagadas de rata el arroz de la paella.Ahora imaginen ustedes, en el telediario y los periódicos que recogieron la noticia del incidente camuflada entre otras, de pasada y por encima, cuáles habrían sido los titulares si ese día hubiera ganado la Roja un partido de fútbol. El delirio, las banderas, los canutazos alcachofa en mano, la sonrisa feliz de los presentadores. Los rostros sudorosos y triunfales, en primer plano, de los héroes de la jornada.
ARTURO PÉREZ REVERTE
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Fallece Chus Pereda, uno de los campeones de la Eurocopa'64

Jesús 'Chus' Pereda, ex futbolista del Barcelona, Real Madrid y Sevilla, entre otros, y miembro de la selección que conquistó la Eurocopa de 1964, falleció este martes en Barcelona a los 73 años a causa de un cáncer. Además, también fue seleccionador español en 1992.
Pereda, nacido el 15 junio 1938 en Medina de Pomar (Burgos), desveló que sufría la enfermedad en mayo pasado, tras la conquista de la Liga de Campeones por el conjunto azulgrana en Wembley, y adelantó que ya estaba siendo sometido a tratamiento de quimioterapia y que no tenía miedo, porque lucharía hasta el final por su recuperación.
El 21 de junio de 1964 fue el día más imoportante de su carrera, cuando levantó la Eurocopa con España ante la URSS. Marcó un gol y asistió en otro a Marcelino. Curiosamente, las imágenes del NO-DO mostraban a Amancio Amaro, ex jugador del Real Madrid, y no a Pereda, poniendo el supuesto centro que cabeceó el delantero.
Había debutado con el equipo nacional el 15 de mayo de 1960 frente a Inglaterra y jugó su último partido con La Roja el 27 de octubre de 1968 frente a Yugoslavia. En total, 15 internacionalidades y seis dianas. Con la Federación también trabajó como ayudante de Luis Suárez en el Mundial de 1990 y como seleccionador olímpico poco antes de los Juegos de 1992.
Su trayectoria como jugador se inició en el Indauchu bilbaíno. Pronto llamó la atención del Real Madrid, donde pese a jugar tan sólo una campaña (1957-58), conquistó la única Liga que tiene en su palmarés. Esa misma campaña también añadió una Copa de Europa, pero sus diferencias con el entrenador, el argentino Luis Carniglia, provocaron su cesión al Valladolid.
Con el club pucelano ascendió a Primera en 1958 y a continuación fue traspasado al Sevilla en 1959 a cambio de Pepillo. Allí, junto a Agüero, Diéguez, Antoniet y Szalay, formó parte de la llamada 'delantera de cristal'. En su primera temporada en el Pizjuán, con apenas 21 años, anotó 11 goles.
Posteriormente fichó por el Barcelona, club donde jugó durante ocho temporadas y alcanzó su madurez futbolística. Interior derecho, participó en 293 encuentros, en los que anotó 104 goles, y conquistó las Copas de España en 1963 y 1968, además de la Copa de Ferias europea de 1966. Cuando finalizó su etapa azulgrana, en 1969, fue cedido al Sabadell un año y en 1970 le traspasaron al Mallorca, club con el que terminó su carrera futbolística en 1972.
Pereda, nacido el 15 junio 1938 en Medina de Pomar (Burgos), desveló que sufría la enfermedad en mayo pasado, tras la conquista de la Liga de Campeones por el conjunto azulgrana en Wembley, y adelantó que ya estaba siendo sometido a tratamiento de quimioterapia y que no tenía miedo, porque lucharía hasta el final por su recuperación.
El 21 de junio de 1964 fue el día más imoportante de su carrera, cuando levantó la Eurocopa con España ante la URSS. Marcó un gol y asistió en otro a Marcelino. Curiosamente, las imágenes del NO-DO mostraban a Amancio Amaro, ex jugador del Real Madrid, y no a Pereda, poniendo el supuesto centro que cabeceó el delantero.
Había debutado con el equipo nacional el 15 de mayo de 1960 frente a Inglaterra y jugó su último partido con La Roja el 27 de octubre de 1968 frente a Yugoslavia. En total, 15 internacionalidades y seis dianas. Con la Federación también trabajó como ayudante de Luis Suárez en el Mundial de 1990 y como seleccionador olímpico poco antes de los Juegos de 1992.
Su trayectoria como jugador se inició en el Indauchu bilbaíno. Pronto llamó la atención del Real Madrid, donde pese a jugar tan sólo una campaña (1957-58), conquistó la única Liga que tiene en su palmarés. Esa misma campaña también añadió una Copa de Europa, pero sus diferencias con el entrenador, el argentino Luis Carniglia, provocaron su cesión al Valladolid.
Con el club pucelano ascendió a Primera en 1958 y a continuación fue traspasado al Sevilla en 1959 a cambio de Pepillo. Allí, junto a Agüero, Diéguez, Antoniet y Szalay, formó parte de la llamada 'delantera de cristal'. En su primera temporada en el Pizjuán, con apenas 21 años, anotó 11 goles.
Posteriormente fichó por el Barcelona, club donde jugó durante ocho temporadas y alcanzó su madurez futbolística. Interior derecho, participó en 293 encuentros, en los que anotó 104 goles, y conquistó las Copas de España en 1963 y 1968, además de la Copa de Ferias europea de 1966. Cuando finalizó su etapa azulgrana, en 1969, fue cedido al Sabadell un año y en 1970 le traspasaron al Mallorca, club con el que terminó su carrera futbolística en 1972.
jueves, 10 de febrero de 2011
viernes, 30 de julio de 2010
jueves, 29 de julio de 2010
miércoles, 28 de julio de 2010
martes, 27 de julio de 2010
NUESTRO MVP DEL MUNDIAL....¡¡¡ CAPDEVILA !!!
Si te crees que es fácil lo que hace intenta hacerlo a las 05:00 de la mañana totalmente cocido. Y si no acabas estampandole el cubata a alguna amiga en su cara (con el consecuente mosqueo femenino) nos lo cuentas porque mereceras salir en este nuestro humilde blog.Vídeo con los pasos de baile de moda:
lunes, 26 de julio de 2010
viernes, 23 de julio de 2010
ZORIONAK HOLANDA
Les dijeron que había ganado HolandaEn el albergue Txurruka de Orio (Guipúzcoa), donde 40 niños de entre nueve y 11 años disfrutaban el pasado 11 de julio de unas colonias en euskara organizadas por la Diputación de Guipúzcoa, el Mundial de Sudáfrica lo ganó la selección de Holanda y el gol de la victoria lo marcó Robben, no Iniesta.
Fue la realidad paralela que improvisaron los monitores del campamento tras negar a varios chavales que suspiraban por ver la final seguirla en televisión. Los episodios registrados en varias colonias dependientes de la Generalitat catalana se calcaron en Euskadi.
El partido de La Roja se convirtió en tabú en el albergue de Orio. No podía de ninguna manera romper la rutina de las colonias ni trastocar las actividades programadas para la jornada, casualmente centrada en el deporte, según figura en el diario de la estancia colgado por los monitores en la web de la Diputación de Guipúzcoa. En las Piraolimpiadas previstas para ese día cabía hacer una prueba de «relebos» [sic], una sesión de aquagym y un juego de banderas, pero nada mínimamente vinculado a la selección española de fútbol.
Al regreso de vacaciones, el relato de los hechos ha sorprendido a algunos padres, inquietos por los métodos pedagógicos aplicados en estas colonias y convencidos de que si la final hubiera sido disputada por una hipotética selección de Euskal Herria las cosas habrían sido muy distintas. «Se trataba de un momento que estos chavales probablemente no vayan a vivir nunca más en la vida, más allá de una cuestión de colores. No nos explicamos que se haya adoptado una actitud tan inflexible y les hayan querido quitar de esta manera la ilusión», comentaba ayer el padre de uno de los niños a este periódico.
Para algunos progenitores, el veto al partido puede ser debatible, pero el hecho de hacer ver a los niños que había ganado Holanda demuestra «cierta saña» que está «fuera de lugar». La polémica ha sido elevada por el PP al Parlamento foral, donde ha pedido explicaciones sobre el asunto al diputado general de Guipúzcoa, Markel Olano (PNV).
Fuentes de la Diputación justificaron ayer que «la petición de un grupo no podía romper la dinámica» del conjunto. «No se les dejó ver a la selección española como tampoco se les habría dejado ver a los payasos de la tele, un partido de pelota o una final de traineras», zanjaron.
Los monitores, que han remitido al ente foral un informe, aseguran que «se ha descontextualizado», pero les han «prohibido» hablar del asunto.
Por Jone Guindo en El Mundo
jueves, 22 de julio de 2010
martes, 20 de julio de 2010
lunes, 19 de julio de 2010
!!! LO ESTAMOS CONSIGUIENDO¡¡¡
Manolo amenaza con dejar el bombo
El mayor seguidor de la selección española dejará de acompañar a al selección en los partidos amistosos. Tan solo asistirá a los encuentros en los que la selección juegue un partido importante, es decir, de clasificación o la Eurocopa.Asegura que está cansado del comportamiento de algunos aficionados que, dice, le insulten en los encuentros y no le agradecen su esfuerzo y dedicación. Pese a su entrega, admite que no va a tolerar que cuatro energúmenos le llamen "cara dura" y se metan con él por viajar de forma gratuita.
En su decisión también ha influido mucho que cayese enfermo justo en pleno mundial, ya que sus fuerzas ya no son las mismas que antes. "Prefiero estar de vacaciones que diez horas de avión para ver un amistoso de la selección", afirmó. Aunque reconoce que le encantaría asistir también al campeonato de Brasil, lo que supondría su noveno mundial detrás de su más que conocido bombo.
El Mundial no será el único torneo que podría perder la figura de Manolo. Él mismo ha asegurado que tampoco asistirá ya a Mestalla ni acompañará al equipo valencianista en sus partidos oficiales, ya que se siente decepcionado porque nadie le ha preguntado por su salud.
viernes, 9 de julio de 2010
jueves, 8 de julio de 2010
miércoles, 7 de julio de 2010
martes, 6 de julio de 2010
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