miércoles, 15 de abril de 2015

CHAPAS


Ya a la venta el nuevo lote de  5 chapas a 2 euros.
Más información y pedidos en material.ligallo@hotmail.com

martes, 14 de abril de 2015

COMUNICADO LIGALLO


2015-04-10 Cese de animación.

De un tiempo a esta parte, animar al Real Zaragoza se ha convertido para nosotros en una actividad de riesgo y que, además, genera un alto grado de estrés. Nos someten a exhaustivos controles, nos quitan bufandas y pancartas, tenemos personas con una libreta anotando qué se canta y qué no, y de cuando en cuando, nos multan.
El pasado partido abandonamos la grada en solidaridad con un compañero que fue expulsado de La Romareda por vestir una sudadera de la marca Boy London.
Ayer, día 9 de abril, conocimos que se le propuso la siguiente sanción por aquellos hechos: “Multa de 3.001 euros y prohibición de acceso a los recintos deportivos por un periodo de seis meses a un aficionado que en el encuentro Zaragoza-Alcorcón (29.3.15) llevaba una sudadera con anagrama de apología nazi.”
La mencionada marca, podrá gustar más o menos. Para unos será de mal gusto, pera otros no. Podrá parecer más o menos hortera, o lo último en moda. Nosotros no pretendemos juzgarlo, pero lo que tenemos claro es que no es ninguna marca que haga apología del nazismo, si no más bien todo lo contrario y por lo tanto, tanto la policía, como después el club, han metido la pata hasta el fondo, y aun exponiéndoles la situación, se niegan a reconocerlo.
Nosotros empezamos a estar cansados de todo esto. Ya son muchos, muchísimos, los atropellos que hemos sufrido por la policía y, lo que más nos molesta, por el club al que sólo queremos animar. Y, puesto que ir a La Romareda para animar nos trae problemas y más problemas, en adelante, seremos unos espectadores más en La Romareda y nos limitaremos a “disfrutar” de los partidos. Exactamente como hacen el resto de aficionados. Para nada vamos a dejar de lado al equipo, en adelante seremos uno más.
 http://www.ligallo1986.com/noticia.php?id=193

SILENCIO SE JUEGA


UNA HISTORIA PARA LOS DE LA PLACA

El punk que retó al punk

BRENDA OTERO (LONDRES) 
 

http://elpais.com/diario/2010/11/05/tentaciones/1288984976_850215.html

Boy London fue la marca más cool de los ochenta. Y Boy George y Madonna, sus embajadores. Su polémico creador la resucita por auténtica petición popular.
 
 
La nueva etapa incluye un documental y la venta en la cadena Urban Outfitters. El resto depende del impaciente y vampírico Raynor. Lo seguro es que no volverá a llamar a ex musas como Boy George: "Solo me relaciono con adolescentes. Cuando alguien sabe lo que quiere, deja de interesarme. Quiero chupar carne fresca".
Vistió a adolescentes, estrellas del pop y asiduos al cuarto oscuro. Estampó camisetas con smileys y águilas nazis. BOY London, marca icónica de los ochenta, vuelve en busca de sangre nueva tras años en hibernación. Stephane Raynor, su calenturiento fundador, escurridizo y de edad indefinida, se autoproclama "anarquista".
Hoy está parapetado tras un portátil en Sick, su tienda y morada en el East End londinense. Le flanquean dos chicas muy jóvenes, pálidas y vestidas de negro. Una se pierde, para no volver, en el sótano de la tienda tras un punki, y unos chavales de 13 años preguntan por el precio de unas bicis (aunque desestiman comprarlas, porque valen 100 libras). Raynor se muestra entusiasmado: "Acabas de presenciar el porqué del renacimiento de esta marca: esos chicos que mezclan punk y hip-hop, que buscan el estilo original y lo aplican a la era moderna".
"Solo me relaciono con adolescentes. Quiero chupar sangre fresca"
Así es el movimiento habitual en Sick, un mugriento revoltijo de diseños BOY London (antiguos y nuevos), camisetas con logo falso de Chanel, ropa sin etiqueta, maniquíes, bicicletas y zapatos. "Hay que atreverse a entrar", explica Raynor. "Atraemos a gente rara y maravillosa. La tienda funciona como mi tela de araña para atrapar a mis víctimas y pervertirlas".
Trazar una historia lineal de la mutante BOY London es complicado. Comenzó a principios de los setenta, cuando Raynor vendía segunda mano a Malcolm McLaren (antes de que fuera manager de los Sex Pistols), convirtiéndose en uno de los precursores del auge vintage. En 1976 abrió la primera tienda BOY (a secas) en la Kings Road londinense. Billy Idol era su dependiente, y Sid Vicious, cliente habitual.
Junto a McLaren y Vivienne Westwood sentó las bases del punk. Pero Raynor se aburrió pronto y se pasó a los nuevos románticos, que utilizaban como sede el club londinense Blitz, donde, cuenta la leyenda, se denegó la entrada a Mick Jagger por ser demasiado viejo. En los ochenta quiso hacer streetwear y fundó BOY London, cuya tienda homónima exhibía fotos de los escarceos sexuales que sucedían en los probadores. Boy George hizo de la marca su uniforme, y Madonna y Pet Shop Boys le imitaron. Convirtió el smiley, el icono sonriente del acid house, en el emblema de sus camisetas, y BOY London se convirtió en un fenómeno de masas. Pero cuando los alocados ochenta se fundían con los depresivos noventa, la firma se inmoló: "No soy como Vivienne Westwood y Paul Smith, que perpetúan su firma. Yo me cargué la mía, le prendí fuego y no me importó una mierda".
Tras cerrar el negocio, Raynor se largó "a la playa dos años, me perdí en Ibiza". Quizá se escondía: "Todo terminó controlado por mafiosos. No lo enseñan en las escuelas como Saint Martins, pero la mafia dirige la moda. En cuanto empecé a ganar pasta ya estaban allí, hablando de pegar tiros".
Insiste en que no ha resucitado BOY London por dinero, que ha rechazado ofertas millonarias (como la de Philip Green, dueño de Topshop) y que ha vuelto por petición popular: "No lo forcé. Me estaba tirando a una chavalita japonesa en Francia. Ella me robaba cinta adhesiva de BOY y se la daba al DJ y artista Matthew Stone para que se la pegara en sus Martens. Gracias a las redes sociales, la cosa despegó".

FÚTBOL EN PIE

* Artículo extraído de la fantastica revista futbolera "Panenka"

 10 abril 2015   Escrito por Carlos Martin Rio

Cuando se cumple el 26º aniversario de la tragedia de Hillsborough, el debate sobre la reinstalación de las localidades de pie en los campos de fútbol del Reino Unido sigue estando a la orden del día.
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Los graderíos abarrotados de aficionados que seguían el partido de pie detrás de alguna de las porterías son uno de los signos más reconocibles del paisaje futbolístico del siglo XX. Antes de que las normativas de seguridad dictaran la obligación de cubrir con asientos la totalidad del aforo de los estadios –una regla que tiene, entre las grandes ligas europeas, la excepción del fútbol alemán-, la experiencia futbolística del hincha contaba con una serie de componentes que hoy no son más que vagos recuerdos. La nostalgia, siempre selectiva y demasiadas veces irreal, nos remite a imágenes de estadios que rugían y a grupos de jóvenes sudorosos que se podían permitir pasar una tarde en el fútbol sin la necesidad de hipotecar el resto de la diversión del fin de semana. Un espectáculo diseñado, a priori, por y para un pueblo que nunca hubiera imaginado que ese mismo cemento que desgastaba sus zapatillas mientras saltaba y se desgañitaba sería años después un territorio codiciado por aficionados menos apasionados o, directamente, por turistas. Hoy el fútbol es un espectáculo distinto en el que, salvo contadas excepciones, solo el gol merece que el espectador se levante de su asiento.
Cuando la tragedia de Hillsborough cumple 26 años, el debate sobre la reinstauración de las localidades de pie en el Reino Unido permanece en la agenda política y mediática. Aquel desastre, que sesgó la vida de 96 aficionados del Liverpool, víctimas de la pésima coordinación y organización en el acceso al fondo donde debían situarse para ver a su equipo jugar contra el Forest, fue el triste epílogo de una manera de ver y vivir el fútbol, a veces divertida, a veces fatigante, a veces peligrosa, quizás demasiado pasional, excesivamente humana. Después de aquel lamentable 15 de abril de 1989, los poderes públicos de Londres optaron por desterrar las localidades de pie de las principales categorías del fútbol británico. Años después, en 1998, la UEFA también adoptaría esta medida para sus competiciones.
La Federación de Aficionados de Fútbol de Reino Unido (FSF) lleva años liderando una campaña para introducir en los campos lo que ellos llaman, en inglés, Safe Standing, una manera de vivir los encuentros de pie que no va reñida con la seguridad y que se entiende como una vía responsable para devolverle a los campos esa ambientación que, consideran, hace tiempo que se ha perdido. Siguiendo el modelo alemán, se propone la instalación de asientos móviles que se puedan fijar o desfijar según convenga. El impresionante aspecto de las zonas más calientes de estadios como el del Borussia de Dortmund, donde los seguidores están de pie, es un punto a favor de los defensores de la incorporación de estas instalaciones. La iniciativa, según apuntan las encuestas, cuenta además con el favor de la mayoría de aficionados. En un estudio publicado por el Partido Conservador de Gales, sobre el que se ha hace eco este mes la revista When Saturday Comes, se ofrece una serie de datos reveladores: de los 2.364 hinchas que respondieron al cuestionario, el 82% preferiría ver el fútbol de pie antes que hacerlo sentado, mientras que el 97%, independientemente de cuáles sean sus preferencias, considera que se debería poder elegir entre ver el partido desde un asiento o hacerlo levantado, siempre y cuando se habiliten zonas correctamente adaptadas para cada caso. Casi el mismo porcentaje (96%) considera que ha llegado el momento de empezar a probar este nuevo tipo de acomodación.
Hoy el fútbol es un espectáculo distinto en el que, salvo contadas excepciones, solo el gol merece que el espectador se levante de la silla
Aunque la Premier League ha expresado en repetidas ocasiones que no tiene previsto pedir a las instituciones ningún cambio en este sentido, la propuesta de la FSF sí que cuenta con el beneplácito oficial de la Football League, que se muestra dispuesta a probar en la Championship (2ª División), su máxima categoría, este tipo de innovaciones. Con los estamentos deportivos caminando hacia un consenso, el balón está, pues, en el tejado de la política. En este sentido, es fácil imaginar que se saldrá con la suya el bando que prometa más votos –y más siendo 2015 un año de elecciones-. La Asamblea Nacional de Gales, el ente parlamentario autónomo de la nación del dragón, aprobó una moción para pedirle al gobierno de la Unión que permitiera las primeras pruebas piloto de zonas de pie seguras en su territorio, donde el fútbol ha crecido en importancia con la llegada a la élite del Cardiff City y, sobre todo, del Swansea City. Además, los Liberal Demócratas, la tercera fuera del Reino Unido, que se sitúa como alternativa en medio de la dicotomía entre Conservadores y Laboristas, ha incluido este asunto dentro de su ideario para los próximos comicios.
ESPERANZAS Y SENSIBILIDADES
El deseo de los aficionados que quieren ponerse de pie para animar a su equipo no solo responde a una forma de vivir el fútbol que hoy se les niega. En el trasfondo también entra en juego la oportunidad de acabar con una situación que, alegan, es discriminatoria. Al supporter, dicen, se le sigue viendo como un sujeto potencialmente peligroso ante el que cualquier medida de seguridad que se tome es poca. Mientras uno puede disfrutar de un partido de rugby o un concierto de rock sin necesidad de tomar asiento, a los aficionados al balompié se les obliga, por ley, a mantener un comportamiento determinado. Obviamente, esto no nace solo de la trivialidad de los legisladores; se incluye en un plan -que ha tenido una continuidad palpable a lo largo de los años- para atajar los problemas ocasionados por el fenómeno hooligan. Pero si unos y otros coinciden en afirmar que se han dado en los últimos años pasos muy positivos en pro de la erradicación de la violencia, quizás sea el momento de darle una nueva oportunidad al fútbol que se disfruta de pie. Al fin y al cabo, se trataría de adaptar y regular una situación que persiste de forma alegal. Clifford Stott, doctor de la Universidad de Leeds y uno de los mayores expertos europeos en la materia, lo resumía así para la BBC: “El fútbol se ha seguido viendo de pie en muchas zonas diseñadas para estar sentados, lo cual es mucho más peligroso que si se cambiara a un sistema de asientos móviles”.
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Pero este debate no es una simple discusión entre un grupo de aficionados y unos poderes políticos más o menos reticentes. Hay otras opiniones que tienen mucha relevancia, especialmente las de las familias que perdieron a sus seres queridos en Hilsborough. Aunque en la encuesta presentada en Gales cuatro de cada cinco aficionados del Liverpool estaban a favor de realizar estas pruebas piloto de Safe Standing, no todos aplauden los posibles cambios. “No entiendo por qué la gente quiere ir marcha atrás después de tantos pasos hacia adelante”, exponía Margaret Aspinall, miembro del grupo de apoyo a las familias de Hillsborough, en declaraciones a BBC Radio. “Hemos escuchado los argumentos [a favor de las localidades de pie], pero votamos por unanimidad que, para nosotros, no existen las ‘zonas de pie seguras’”, aseguraba.
Con tantas sensibilidades en juego y un modelo de negocio perfectamente asentado, especialmente en la Premier League, parece complicado que la composición de los graderíos británicos cambie en poco tiempo de una forma tan radical. Pero las asociaciones de aficionados seguirán insistiendo para que se escuche su voz, convencidos de que un fútbol en pie significaría mejores aforos, estadios mucho más ruidosos y precios más populares. Todos estos supuestos son meras hipótesis, fruto de la bienintencionada voluntad con la que nació el movimiento y del testimonio llegado desde los campos alemanes. Si algún día pueden ponerse en práctica, ya sea en la Premier o en la Primera División española, podremos comprobar hasta dónde llega la nostalgia y dónde empieza la cruda realidad.

jueves, 19 de marzo de 2015

NUEVA BUFANDA

Nueva bufanda de raso que conmemora la buena relación existente entre nuestro grupo y los ultras/hooligans del KSP.
Precio: 10 euros
Se podrá adquirir en los sitios habituales y a través de material.ligallo@hotmail.com


PRESENTES EN LOS CUMPLEAÑOS