jueves, 4 de diciembre de 2014

NO TODAS LAS MUERTES VALEN IGUAL, NO TODOS PIDEN LA MISMA JUSTICIA


EL RETORNO DEL ABUELO VIZCAINO CEBOLLETA

En Zaragoza también hubo años muy duros"

Un exinspector de policía analiza la situación de los grupos ultras

La muerte del hincha radical deportivista en la visita de su equipo a Madrid ha reactivado el debate de los ultras. Si bien es verdad que afecta a todo el fútbol español, parece que en algunos clubs se ha peleado con más firmeza para terminar con la violencia. Cuenta un inspector de policía cuyo trabajo estuvo durante muchos años ligado a la Unidad de Prevención y Reacción, ahora Unidad de Intervención Policial, que los peores años ya pasaron en Zaragoza. "En La Romareda hubo años duros, pero últimamente no ha habido casi ningún incidente, por no decir ninguno. Se erradicaron a base de sanciones y de estar pendiente de ellos. Es cierto que no se puede bajar la guardia nunca, como se vio el otro día en Soria, que hubo una pelea entre dos grupos zaragocistas, pero La Romareda hace tiempo que está controlada".
Si ha habido altercados en los últimos tiempos, se han producido sobre todo en zonas fuera del estadio. "En Zaragoza tuvimos años muy difíciles. Lo que pasa es que los cogimos y los controlamos. Recuerdo citas como una de los Ligallo con los Herri Norte en Ram de Viu para tirarse de todo. Aunque eso de quedar a pegarse es más antiguo que la pana, y ahora es más fácil con el whatsapp y las redes sociales. Incluso a veces les mandan un mensaje desde el sitio donde han llegado los visitantes: 'Estamos aquí. ¿A que no venís?'. Y van, claro. Pasó no hace mucho en un viaje del Zaragoza".

LAS SANCIONES

Hasta el momento, ni las unidades especiales de la policía ni el club se han visto obligados a expulsar a ningún grupo del estadio, aunque "ha habido gente que ha sido sancionada con la prohibición de entrar al campo y económicamente. A los españoles nos duele el bolsillo".
Las soluciones pasan por la implicación total de los clubs, las entradas nominales y la concienciación de los radicales. "Cuando empezaron aquellos problemas tan serios con los Indar Gorri y los cánticos contra la Virgen del Pilar, el delegado de Gobierno, que era Javier Fernández, propuso una reunión con representantes de los dos clubs, las peñas, los Ligallo y el Colectivo. También tenían que estar los Indar Gorri, pero no quisieron venir. Se hizo una ofrenda en El Pilar y una comida, pero no hubo manera. Al día siguiente ya hubo problemas", cuenta este policía, que recuerda como realmente peligrosos a los hinchas que visitaron La Romareda con el Chelsea en 1995. "Esos sí que eran malos de verdad. Fueron haciendo de todo por Europa, pero aquí los controlamos".

EL RESPALDO

"Ya se consiguió erradicar la violencia de los estadios hace muchos años e incluso la policía española fue felicitada por la Comunidad Europea por su trabajo", dice el agente, convencido de que la violencia "nunca desaparecerá del todo porque el malo siempre es malo". Dentro los estadios "a veces los jalean y se pone en contra de la policía y nos gritan 'fuera, fuera'. Ha pasado en La Romareda. A veces la gente piensa que la policía actúa porque quiere complicarse la vida, sin recordar que los policías se deben al bienestar de los demás, y que tienen una familia", sentencia.
Estos aficionados "son controlables porque van a los mismos sitios y a base de identificaciones vas conociendo a casi todos, pero los clubs tienen mucha culpa porque les apoyan. Hace ya tiempo que no pueden tener apoyo de los clubs. Hay muchas cosas que se dicen ahora que se tienen que empezar a hacer que ya están prohibidas hace mucho. Por Ley, por ejemplo, ya se sabe que toda conducta xenófoba o violenta es castigada con la expulsión de los estadios. Hace mucho tiempo ya que existe un libro registro de todos los malos, ahora informatizado. Y si se cumple de verdad todo lo que está marcado en la Ley del Deporte cuando hay desplazamientos masivos, los clubs deberían poner responsables que viajen con los seguidores. Cuando ocurre una desgracia, todo el mundo se rasga las vestiduras para sacudirse la culpa que le corresponde a cada uno, pero la verdad es que la culpa es de todos, hasta de la sociedad".

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/deportes/en-zaragoza-tambien-hubo-anos-duros_989096.html?inicio=10&id=989096

ES LO QUE QUIEREN



martes, 4 de noviembre de 2014

viernes, 3 de octubre de 2014

PEGATINAS


Nuevas remesas de pegatinas del LIGALLO FONDO NORTE.


Reedición de la pegatina con el escudo del Real Zaragoza para vehiculos.
Precio: 1 Euro.


Lote de 50 pegatinas (10 pegatinas cada modelo)
Precio: 3 euros el lote.


Ya disponible en el puesto que el grupo monta en los vomitorios del Fondo Norte durante los partidos que nuestro equipo juegue como local o en material.ligallo@hotmail.com


miércoles, 1 de octubre de 2014

PAL PILAR SALE LO MEJOR



Ya a la venta los cachirulos zaragocistas con ocasión de las fiestas del Pilar. 
De venta EXCLUSIVAMENTE durante el descanso del partido que nos enfrentará al Real Mallorca.
Lugar de venta: Vomitorio del Fondo Norte
Precio: Sólo 2 Euros.

 Dudas, preguntas o sugerencias a material.ligallo@hotmail.com

viernes, 26 de septiembre de 2014

SALIMOS DE CAZA


Artículo publicado en el Diario de Noticias de Álava el martes 23 de septiembre de 2014
Durante el partido del Alavés en Zaragoza, una polémica que salió del confort de la cabina de prensa llegó hasta donde se huele el césped. Vino a decir Lekouna en twitter que ir al Sadar está muy bonito (“postureo”) pero que donde se ve al alavesista de pelo en pecho es en sitios como La Romareda (“territorio comanche”). Generalmente, la prensa es vista como un intruso por el aficionado. Cobramos, tampoco mucho, por lo que el hincha tiene que pagar y además tenemos bastante buenas localidades y encima nos damos el gusto de opinar sobre decisiones sobre las que generalmente sabemos poco. Y a cambio sólo tenemos que aguantar que se nos eche la culpa cuando pierde el equipo y se nos llame desestabilizadores. Por eso al aficionado que renueva su abono cada año y se tiene que pagar la gasolina y la entrada a Pamplona o Zaragoza le tiende a joder que vaya un periodista repartiendo carnets de alavesismo.
Más allá del comentario, es plenamente entendible que la gente evite ir a La Romareda. O que zaragocistas de bien, que los hay, esquiven Vitoria. Andaba yo hace un par de años en Gdansk durante la Euro 2012 a las siete de la mañana, saliendo de un garito de mala muerte, cuando el fulano al que llevaba contando mi vida ya los últimos tres vodkas y ya éramos como hermanos se enteró de que yo era de Vitoria. “Cuando viene el Alavés los de El Ligallo salimos de caza”, me contó orgulloso, quizás esperando mi aprobación porque a sus ojos, un vitoriano con la camiseta de la selección le parecería un extraterrestre. Hizo venir a un camarada suyo para que ratificara una historia de un tortazo que había dado que hizo saltar unas gafas de una acera a otra y no me recuerdo mucho más del día, más allá de que tendría después una resaca espantosa. También en Vitoria cuando llega este partido hay un puñado que se levantan recordando cuánto les gusta el olor a napalm por las mañanas.
Y la verdad es que no tengo ni idea si este factor ejerce un papel disuasorio tan grande como imagino. De lo que sí estoy seguro es de que la gente, en su gran mayoría, prefiere ir a un desplazamiento donde puede pasar el día tomando algo tranquilamente con su camiseta y bufanda, confraternizando con la afición rival y utilizando el fútbol como excusa para disfrutar la vida que a otro sitio donde básicamente va a tener que ir con cuidado de no encontrarse con un hijo de puta como el que me crucé en Polonia. Y por elegir lo primero a lo segundo no se es ni más alavesista ni menos. Ni más hombre, ni menos.
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IMG 20140923 WA0000 291x300 Salimos de CazaLo que fue el partido en sí empieza a demandar el contextualizar la imagen idílica con la realidad. Hasta que se demuestre lo contrario, el partido de El Sadar se debe tomar como un verso suelto en un equipo que sigue siendo disfuncional. El Alavés no consigue ser un equipo consistente durante noventa minutos de juego y todavía no tiene una cara reconocible. A lo largo de la serie, Bart Simpson ha tenido diferentes aventurillas amorosas. En una de las últimas, con una niña desestructurada y desequilibrada mentalmente, Bart sólo le pide “que sea igual dos días seguidos”. Eso precisamente es lo que no consigue el Alavés. Ni siquiera en un mismo partido, como se vio en La Romareda. Si en la primera parte quizás sólo faltó la pegada, la segunda fue un fallo multiorgánico. Desapareció el equipo y concedió demasiado. Si hay gente que después del 1-5 con Holanda hablaba de que hubiera sido otro partido “si Silva marca esa”, supongo que habrá muchos que digan lo mismo de la de Vélez. Es montarse películas y soslayar el momento. El equipo se está enfangando progresivamente víctima de un trastorno de personalidad.
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Por cómo hablan algunos de él, empiezo a pensar que James Rodríguez es un piernas que no sabe jugar al fútbol. Queda muy snob y contracultural el discurso y el batiburrillo en torno a ACS, que esta semana cerró un contrato en Australia de 3.300 millones de euros. Australia, donde el Madrid ni pisa, ni hay jugadores aussies. Que la verdad no estropee novelas bien contadas.
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Leo sobre giras en Sudamérica y veo que no es el twitter de Pancho Varona y compañía, que anoche andaban en el Luna Park, y que es el de Baskonia, que para por Mar del Plata. Su último partido fue en el Pabellón Islas Malvinas, que es donde España ganó una Davis en 2008 con  en plan estrella (del tenis).  Espero que alguien de la expedición realizara una ofrenda floral en ese edificio, donde para siempre quedaron los calzones manchados de Del Potro.